Tal vez para el mundo, la Santidad del creyente no existe, para casi todo aquel que no es convertido a Jesucristo, ser santo es una idea casi remota , imposible, ridicula, fanatica y se relaciona con una vida aburrida.Cuando eramos religiosos relacionabamos la santidad tal vez con una imagen, una persona con traje religioso, un hombre retirado en una montana o en algun monasterio, una vestidura u objeto venerable, una sustancia bendita, un lugar, donde habita la divinidad, capilla, mezquita o incluso un cementerio.Pero las sagradas escrituras nos dicen que Dios habita en las alturas (cielo) y la santidad (tambien se refiere a su pueblo). 03 noviembre 2008
Tal vez para el mundo, la Santidad del creyente no existe, para casi todo aquel que no es convertido a Jesucristo, ser santo es una idea casi remota , imposible, ridicula, fanatica y se relaciona con una vida aburrida.Cuando eramos religiosos relacionabamos la santidad tal vez con una imagen, una persona con traje religioso, un hombre retirado en una montana o en algun monasterio, una vestidura u objeto venerable, una sustancia bendita, un lugar, donde habita la divinidad, capilla, mezquita o incluso un cementerio.Pero las sagradas escrituras nos dicen que Dios habita en las alturas (cielo) y la santidad (tambien se refiere a su pueblo).
Un solitario pastor de ovejas estaba sentado en el lugar más ermitaño de un remoto desierto. Reinaba el silencio. No se oía ningún ruidoso radiorreceptor, ni ninguna televisión atronadora; no se oían campanillas de puertas, ni timbres, ni teléfonos. Ni mucho menos el espantoso ruido del tránsito distante, ni de aviones de propulsión a chorro, Ni siquiera se percibía por ningún lado movimiento de hombres o bestias. Ver más18 octubre 2008
Alerta
Verdadero significado de HELLO KITTY
07 octubre 2008
Mensaje
‘Una puerta abierta’
La Biblia nos habla de dos puertas; una está en el cielo y está abierta; y la otra está en la tierra y hay que abrirla. La primera es una puerta que nadie puede cerrar, solo Dios; la segunda es una puerta que solo nosotros podemos abrir. La primera, el Señor la ha abierto para que podamos pasar por ella; la segunda, es una puerta que tenemos que abrir para que Dios pueda entrar. VER MÁS.
La Biblia nos habla de dos puertas; una está en el cielo y está abierta; y la otra está en la tierra y hay que abrirla. La primera es una puerta que nadie puede cerrar, solo Dios; la segunda es una puerta que solo nosotros podemos abrir. La primera, el Señor la ha abierto para que podamos pasar por ella; la segunda, es una puerta que tenemos que abrir para que Dios pueda entrar. VER MÁS.
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