18 abril 2008

Dios y el hogar

Un Gran Llamado de Dios al Hogar
Las Grandes Preguntas de muchos padres Hoy:
Porque mis hijos ahora están pensando así?
Porque mis hijos ahora están hablando así?
Porque mis hijos ahora están actuando así?

*Acaso no se dan cuenta que somos sus Padres?
*Acaso no han vivido con nosotros?
*Acaso no perciben que hemos tratado de darles lo mejor que hemos podido?
*Quien les ha enseñado las cosas extrañas que ahora me sorprenden de ellos?
*Que aprendieron en los colegios a los que los he llevado?
* Será real y efectiva la fe religiosa que les hemos mostrado?
* En que he colaborado en lo que ahora les está haciendo daño?
* Como les hablo, como les ayudo o que disciplina les aplico pues no quiero hacerles daño?

Que es lo que mis hijos piensan, dicen y hacen cuando no están con nosotros?
¿Realmente lo sabemos? o no tenemos una idea clara?

Las Grandes Preguntas de muchos hijos Hoy:Porque mi familia piensa así de mi?
Porque mi familia está hablando así de mi?
Porque mis familiares están actuando así conmigo?
*Acaso no se dan cuenta que somos sus hijos?
*Acaso no han vivido con nosotros?
*Acaso no entienden que hemos tratado de hacer lo que ellos nos han enseñado?
*Porque me tratan mis padres como nunca tratarían a un hermano de la Iglesia
*Porque será que mi casa es el ultimo lugar en el que quisiera estar. *Porque lo que a mi me pasa a ellos no se lo puedo contar?
-Estas viendo a tus hijos o a tus padres actuar, ser influenciados o arrastrados por el mundo?
-Los estas sintiendo entregarse y pertenecer mas a las cosas de trabajo o a sus amigos y alejarse de Dios?
-Te has dado cuenta de la poca ayuda espiritual que se está ofreciendo en tu hogar, el poco control y autoridad espiritual que se está mostrando?
-Aunque sientes que alguno está dando testimonio espiritual, otros se resisten y se apartan de la autoridad y de Dios?...QUE HACER?

Si realmente te importa todo lo que acabas de leer y eres sincero; Bien sabes que en tu hogar o hace más falta o se nota la ausencia de Cristo y que también muchos de los problemas se podrían evitar si te interesaras por comprometerte más con el Señor Jesucristo entonces así te ayudarías a ti y a los tuyos.


Si notas falta de amor, gritos y no te llena la vida que llevas, puede ser egoísmo o falta de fe, pero debes amar más a tu familia antes de pensar en cambiarla a tu manera y debes pensar desde ahora más en darles, que en recibir de ellos.
Este tratamiento es primero para ti. Falta un conocimiento real del Señor, una relación más íntima, personal con este hermoso y poderoso Salvador!. Aunque que digas yo creo en el Señor y lo amo, vamos a aprender de Cristo y a comprometernos realmente con el, tenemos que pagar el precio por esa entrega, dando primero lo que más puedas de ti y de tu tiempo, orando, ayunando leyendo su palabra, asistiendo y sirviendo en la iglesia, aprendiendo a someterte a la autoridad, humillándote y sobre todo santificándote, pero todo lo que hagas debe ser para testimonio no solo en tu iglesia sino en tu casa y en tu trabajo.
Tal vez dirás: creo que no podré hacerlo, pues me cuestan aun muchas cosas, además me falta tiempo, ¡Pues gloria a Dios!, ya que el no vino por los sanos sino por los enfermos!, y el llamó a gente que estaba ocupada, para que trabajaran con él - Jesucristo prometió estar contigo aun en los días más difíciles, él promete estar contigo todos los días hasta el fin.
Si tu respuesta al compromiso es Sí!, me duele e interesa lo que pasa con mi familia pero algo me falta, como hago? El tratamiento también incluye el compromiso diario, la entrega y la paciencia con los demás y el control de tus emociones.
Las ocupaciones y el trajín diario no nos deben distraer del deber Cristiano para con nuestros hijos y pareja.
Sobre esto predicamos y oímos mucho, pero aun en muchos hogares de líderes cristianos
y miembros reconocidos de Iglesias los hijos no ven una vida de verdadera consagración en alguno de sus padres o en los dos, dicen por ejemplo:…“ ¡A parte de la oración en el templo, casi no veo que mi madre o mi padre oren!,o si lo hacen solo es en casos de urgencia o al bendecir los alimentos.”
“¡Nuestra oración en familia es muy poca o casi nada, no nos motivan nuestros padres a hacerlo, ni tampoco se habla mucho de Dios y de su palabra en nuestro hogar!”
“Mi papa o mi mamá no hace sino ver televisión, o apenas puede estar en casa”, “mientras mi madre ora mi papa está frente al televisor y nosotros con el”.
Por lo general nos estresamos con mucha facilidad, hay discusiones por cosas sin importancia y algunos se exasperan fácilmente por actitudes de otros, falta control”“El desorden nos esta causando mucha perdida de tiempo, paciencia y la falta de normas en el hogar nos está llevando al caos” Cada uno hace lo que bien le parece.
Respecto de esto la Biblia nos cita en los días de los Jueces que como nadie se sometía a ninguna autoridad, ni normas entonces cada uno hacia lo que bien le parecía y el pueblo era destruido.Jueces 17:6, Jueces 21:25


En aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía.En un hogar Donde la Autoridad de Jesucristo el Rey no existe verdaderamente, cada uno en esa casa va a hacer lo que bien le parece.CUAL ES ENTONCES LA SOLUCIÓN?
Restaurar el Tabernáculo del Señor en nuestra vida y en el HogarEste es precisamente el primer gran paso, reconocer que no vamos a lograr nada en nuestras vidas y hogares sino reconocemos con dolor profundo y sincero arrepentimiento que estamos mal, que estamos pecando tranquilamente delante de Dios sin someternos a su autoridad, es decir decimos que creemos en Dios, PERO NO HAY SOMETIMIENTO A LA AUTORIDAD DE JESUCRISTO, pues eso lo demostramos con nuestra falta de TEMOR DE DIOS, por eso actuamos mal, no nos duele y lo peor seguimos tan tranquilos.
Que hacer en este punto?, debemos reunirnos en el mejor ambiente posible y dialogar sobre estos problemas, asumir cada uno sus compromisos, responsabilidades, proponer para todos un tratamiento, ARREPENTIMIENTO y SOMETIMIENTO, esto implica que todos deben orar cada día, tener en familia un devocional donde se reconozca el Señorío de Jesucristo sobre la vida de todos los miembros del hogar, se alabe, adore al Señor y se lea, se comente su palabra y se pueda finalizar orando por las necesidades presentadas por todos e interceder por los más débiles.
Sensibilización de los miembros para un buen discernimiento y la liberación espiritual.
Hay cosas que no alcanzamos a entender lo mal que están o son, hasta que son reveladas dentro de nuestro corazón por el Espíritu de Dios.


Por eso los que tienen los sentidos espirituales mas entrenados, deben estar alertas, para detectar las cosas que le están haciendo daño a la familia e impedir ataques de las tinieblas.Para esto se le tiene que pedir al Señor en oración que nos de inteligencia espiritual, nos sensibilice a todos, nos revele los planes del enemigo y nos diga que cosas debemos dejar de hacer o evitar.
En este punto no debemos detenernos cuando se trata de limpiar el templo de nuestro hogar de:Las Malas actitudes, gritos y malas palabras.La ira y la violenciaLos reclamos en Publico Las acusaciones (en lugar de las preguntas) El desorden
La falta de compromiso y colaboración La mala música y el ambiente mundano.La mala televisión y los videos que no honran al SeñorLa pornografía y el erotismo en los medios
Los vicios y malas amistadesEl vicio del chat y el computador cuando no se usa racionalmente
El silencio como un arma destructiva
El abuso o el maltrato con los bienes del Hogar o los servicios públicos.
La falta de dialogo, cariño y comprensión con los demás miembros del hogarEl recargar el trabajo a solo algunas personas de la familia.

En Muchos de los puntos anteriores sino en casi todos puede haber una clara y escondida influencia de espíritus malignos, que además de indisponer el ambiente familiar, impiden la oración, son agentes divisores, distractores y abren la puerta a mas influencias malignas y mundanas para alejar a la familia de los planes de Dios.
Cuando hablamos de liberación aquí, debemos comprender el primer hecho y es que la santidad en el hogar y la búsqueda del Señor traen su presencia permanente y por lo tanto los poderes de las tinieblas no lo pueden resistir, además de que tenemos el compromiso de barrer la casa todos los días, estos es pedir perdón por nuestros pecados y errores a Dios y a los demás y mantener hasta donde sea posible la paz con todos los miembros del hogar, desde luego significa reprender en oración e intercesión cualquier poder o influencia demoníaca que este causando algún malestar general o perturbando la vida de cualquier miembro de la familia.

En esto hay que perseverar, sobre todo cuando vivimos con personas que por su inmadurez espiritual son susceptibles de contaminarse con facilidad o pueden traer influencia de espíritus malignos al hogar por sus costumbres equivocadas, malas amistades u objetos que sean introducidos al ambiente familiar, lo que digan, lo que vean a través de la Televisión, el computador, libros, revistas o la música que oigan.
Estas malas influencias se sienten en el ambiente, cuando hay muchos momentos de indisposición y cargas que se manifiestan en diversas personas de la casa y también con ataques a la vida espiritual, a la oración, a la salud con diferentes enfermedades y ataques a la estabilidad económica (Aunque algunas de estas son permitidas por el Señor, como pruebas) y ataques a través de los sueños y también de fuertes tentaciones.

Cuando veamos a alguien en cualquiera de estos procesos en vez de atacarlo y señalarlo sino fue sino solo un error cotidiano, debemos tenerle paciencia y si es repetitivo y lo afecta a él y a los demás miembros, entonces debemos orar todos por el, y cada uno en lo posible interceder por este problema de nuestro familiar, y reprender con poder este ataque de las tinieblas con nombre propio y perseverar en la oración hasta cuando sea libre, o el Señor le haga ver su error y lo ayude a superarlo.

No todo comportamiento inmaduro o equivocado corresponde a un demonio detrás de la persona y por lo tanto debemos entender que todos tenemos que considerarnos los unos a los otros con amor y con paciencia, pues Dios nos da a todos una medida diferente de Fe, lo mismo que de su gracia y por lo tanto también todos estamos en proceso de perfección.Motivémonos los unos a los otros al amor y las buenas obras y no dejemos de ir a los cultos en la Iglesia, participar activamente en otras actividades de tipo espiritual, ayunos, vigilias, campamentos, retiros, campañas evangelísticas, convenciones, programas misioneros y de ayuda social, de compartir con otras familias cristianas de testimonio, de tener momentos de regocijo en familia, salidas al campo o vacaciones, cantar juntos, ver un buen programa de tv. o de video, escuchar música cristiana y la adecuada secular, interesarnos por los trabajos o éxitos de los demás miembros y dialogar sobre los mismos, comprometernos en reparaciones o arreglos del hogar juntos, visitar o llamar familiares que hace rato no vemos o saludamos, reírnos juntos viendo álbumes familiares o sencillamente recordar momentos tristes o de pruebas con la linda motivación de que Dios nos ha permitido muchas cosas que aun no entendemos para nuestro bien y que a pesar de todo sigue siendo nuestro Padre bueno, que quiere para nuestros hogares siempre lo mejor hasta que Cristo venga. Amén!.

Muchos ya han perdido seres muy amados y ahora extrañan esos momentos que se dejaron de disfrutar con ellos, quisiéramos hoy tenerlos y decirles tantas cosas que quedaron pendientes por decir, muchos abrazos, besos y muestras de cariño, apoyo que ya no sentirán de nosotros; pero gracias al Señor aun hay muchos con nosotros y otros que podemos alcanzar y recuperar, no hay tiempo que perder empecemos a clamar a Dios por ellos y mostrémosles al Jesús que nos salvó.
Nuestras Familias también merecen lo mejor de nosotros y eso es la cantidad real que de Cristo hay en nuestros corazones.
Por. Pastor Omar (Bucaramanga)

06 abril 2008

¿El azar? Es Dios tras el anónimo

Jorge Hernán Gutiérrez
ixous7@gmail.com

“Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la Palabra de Dios, de modo de lo que se ve fue hecho de lo que no se veía”. Más estas palabras, el libro de Génesis dice: “Creó Dios los cielos y la tierra”. Desde el comienzo de la escolaridad, a los niños se les presenta la teoría de la evolución como un logro científico probado e indiscutible, mientras continúa siendo una simple hipótesis no verificada, ‘una teoría en crisis’, según el titulo del libro de Michael Denton, biólogo australiano de alto nivel. En sencillas palabras la evolución está por caerse por su propio peso.

Las Sagradas Escrituras nos enseñan que Dios creó los cielos y la tierra mediante su maravilloso diseño, con el propósito de crear al hombre a su propia imagen. Esta doctrina que se enseña desde el Génesis hasta Apocalipsis va en contravía con los que están de acuerdo con la evolución, que niegan la existencia de un Ser Supremo y afirma que el hombre vive en un universo accidental, sin propósito, sin plan ni designio alguno. La evolución convierte al hombre en nada más que un accidente al azar.

El dr. P. Dirac de la Universidad de Cambridge, quien obtuviera el premio Nobel, escribió: “Parece cierto que hubo un momento definido para la creación”. Y el famoso científico Werner Bon Brawn afirmó: “No se puede discutir que el universo fue planeado”. Hasta hace muy poco los científicos no escribían ni pronunciaban la palabra ‘creación’, ni mucho menos la aprobaban, sin embargo, en la actualidad hay voces que retumban por los cuatro extremos de la tierra esta verdad.

Existen motivos científicos fundamentales que demuestran por qué nunca hubiera podido existir un universo y una vida misma sin un Creador sobrenatural. Una de las observaciones fundamentales y puramente científicas se conoce como la Segunda Ley de la Termodinámica. Esta Ley de la ciencia propone que la cantidad total de energía utilizable en todo el universo se reduce constantemente. En otras palabras, el universo se está quedando sin energía utilizable. La conclusión evidente es que el universo debe haber sido creado en algún punto en el tiempo y que, desde entonces, merma su energía.

Esto significa que la teoría de algunos científicos evolucionistas de que el universo siempre existió es falsa. Es ilógico creer que el universo se formó de la nada, por casualidad, por azar, sin la existencia de un Diseñador o Creador. La única conclusión lógica es que el universo fue creado por un Creador con un diseño inteligente y un poder sobrenatural. Ese Creador es Dios.

El primer libro de la Biblia describe la creación sobrenatural del ser humano con estas palabras: “Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente” (Génesis 2:7). Durante muchos años los científicos se burlaban de la aparente sencillez del relato bíblico al decir que Dios usó ‘el polvo de la tierra’ para construir los elementos complejos y las moléculas dentro de un cuerpo humano. Sin embargo, después de un siglo de evolución científica de los elementos corporales humanos, los científicos se han sorprendido al descubrir que el barro y la tierra contienen cada elemento que posee el cuerpo humano.

Hace unos años, un artículo de la revista ‘Selecciones’ (en inglés) describió el fascinante descubrimiento de investigadores en el Centro Ames de Investigaciones de la NASA que confirmó el relato de la Biblia en cuanto a que cada elemento corporal humano se encuentra en el polvo de la tierra. Los científicos concluyeron que “Apenas empezamos a aprender. Resulta que el escenario bíblico de la Creación de la vida no dista mucho de la realidad”. Podría sorprenderle mi querido peregrino que muchas de las principales mentes científicas de los últimos siglos fueron creacionistas, tal es el caso de Isaac Newton, Tomas Alba Edison, entre otros, que aceptaron con firmeza las Escrituras y la Creación. ¡A Dios sea la gloria!

27 marzo 2008

CREER EN DIOS Y CREERLE A DIOS


Podemos creer en Dios:
Por las obras de Dios El salmista llegó a esta conclusión: "Te alabaré, porque formidables y maravillosas son tus obras; estoy maravillado y mi alma lo sabe muy bien" (Salmos 139:14).
No necesitamos ir muy lejos para encontrarnos con las "obras" de Dios. Nuestros cuerpos son una evidencia de que existe un Diseñador infinito. ¿Cuál es la más razonable explicación del diseño de nuestro cuerpo?
El Dr. Arthur Compton, premio Nóbel de Física, dice lo siguiente acerca de este versículo: "Para mí la fe comienza con el convencimiento de que una inteligencia suprema trajo el mundo a la existencia y creó al hombre. No me resulta difícil admitir esta fe porque no hay duda alguna de que donde hay un plan hay una inteligencia. Un universo ordenado y que se expande da testimonio de la verdad más majestuosa que alguna vez se halla formulado".

Pero la revelación del Señor por medio de las cosas creadas, por más maravillosas que sean, no alcanza. Por eso el Señor decidió entrar en una relación más personal e íntima con el hombre. Implantó muy hondo en su mente y su corazón la noción de su existencia. El es "la luz verdadera que alumbra a todo hombre que viene a este mundo" (S. Juan 1:9).
Hace unos 2.500 años un grupo de filósofos griegos intentó contestar esta pregunta: "¿Cuál es la más breve definición posible del hombre?" Platón sugirió: "El hombre es un animal que anda en dos patas. Pero otro filósofo puso en evidencia la falla de esa definición cuando mostró un gallo y dijo: "¡Este es el hombre de Platón!" Guardaron silencio hasta que alguien exclamó: "¡Ya lo encontré! ¡El hombre es un animal religioso!"
La humanidad es irremediablemente religiosa. Sentimos una ineludible necesidad de contar con un Poder superior. Todos, ateos o creyentes, hemos tenido que ver alguna vez con la idea de Dios. Ningún animal ha construido jamás un altar para adorar. El ser humano tiene el innato deseo de adorar: tiene "sed de Dios".
Pero no es suficiente creer en la existencia de Dios pues es necesario creerle a Dios!
19Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. Sant2:19
Que es creerle a Dios?
1- Creer que un día Dios se reveló al mundo como una Persona real y tangible
Nuestro Padre celestial anhela hacer algo más que revelarse por medio de las cosas creadas y las Sagradas Escrituras. Por eso decidió entrar en nuestro mundo como una Persona real y tangible. Descendió hasta nuestro nivel y llegó a ser como nosotros para poder enseñarnos cómo podemos vivir mejor y ser más felices. Gracias a esto podemos ver quién es Dios realmente. ¿Cómo visitó el Señor este mundo en forma personal? La Biblia dice: "Cristo es la imagen del Dios invisible" (Colosenses 1:15). El Altísimo descendió a este mundo en la persona de Jesús.
2- Creerle a Dios comienza con tener primero una experiencia personal con ese único Dios pero solo a través de Jesucristo!
Jesús se hizo carne. El Dios al cual Moisés no podía ver y seguir viviendo, se hizo visible y palpable en el "Hijo de Dios" (S. Marcos 15:39).Evidentemente la "gloria" que le mostró Jehová a Moisés fue su carácter. Mil quinientos años después los habitantes de Palestina también pudieron ver la "gloria" del Señor, es decir, su carácter. San Juan lo dice de esta manera, al referirse a la encarnación de Jesucristo y a la obra que llevó a cabo en ese entonces entre los hombres: "Y el Verbo, es decir Jesús, se hizo carne y habitó entre nosotros lleno de gracia y de verdad; y vimos su gloria --sí, su gloria, es decir, su carácter-- como del unigénito del Padre" (S. Juan 1:14).
Por tanto creer en él es recibirlo 12Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; Juan 1:12
3 – Creerle a Dios es: Salirme con él del plano material al sobrenatural (ekklesia)
Recibir su palabra y creer que el no me miente.
Génesis 15:5,6
5Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia. 6Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia.
Abraham creía en Dios y le creia a Dios pero otros creian en Dios pero no le creían
11 Y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿hasta cuándo no me ha de creer con todas las señales que he hecho en medio de ellos? Números 14:11Romanos 4:3-5 3Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. 4Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; 5mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.
Gálatas 3:6-9
6Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia. 7Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham. 8Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones. 9De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham.
Santiago 2:22,23
22¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras? 23Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.
Sera sobrenatural cuando se crea y se obre: Marcos 16:16-18
6El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. 17Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; 18tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
4 - Creerle a Dios implica estar firme y echar raíces: Lucas 8:13
3Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan.

5 – Creer en Dios es confesarlo
Juan 12:35-48
35 Entonces Jesús les dice: Aun por un poco estará la luz entre vosotros: andad entre tanto que tenéis luz, porque no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe dónde va. 36 Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz. Estas cosas habló Jesús, y fuése, y escondióse de ellos. 37 Empero habiendo hecho delante de ellos tantas señales, no creían en él. 38 Para que se cumpliese el dicho que dijo el profeta Isaías: ¿Señor, quién ha creído a nuestro dicho? ¿Y el brazo del Señor, a quién es revelado? 39 Por esto no podían creer, porque otra vez dijo Isaías: 40 Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; Porque no vean con los ojos, y entiendan de corazón, Y se conviertan, Y yo los sane. 41 Estas cosas dijo Isaías cuando vió su gloria, y habló de él. 42 Con todo eso, aun de los príncipes, muchos creyeron en él; mas por causa de los Fariseos no lo confesaban, por no ser echados de la sinagoga. 43 Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios. 44 Mas Jesús clamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió; 45 Y el que me ve, ve al que me envió. 46 Yo la luz he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas. 47 Y el que oyere mis palabras, y no las creyere, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo. 48 El que me desecha, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue: la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.

15 marzo 2008

SIETE PALABRAS DE JESÚS

IXOUS7@HOTMAIL.COM
Jesús habitó entre los hombres para traer el regalo más grande e inimaginable: la vida eterna. No podía traerlo un ángel, un predicador o sacerdote, tenía que hacerlo el mismo Creador. Es por eso que retumban sus palabras diciendo en el Antiguo testamento: ‘Heme aquí, yo iré’.

Las siete palabras de Jesús en la cruz muestran desde el inmenso amor de Dios para con la humanidad hasta el considerable precio que pagó el Señor para cancelar la factura de la vida eterna, ya que ésta no podía ser sufragada por el ser humano.

Las siete palabras suelen enumerarse del siguiente modo:
Primera: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lucas 23,34). Esta frase constituye el eterno amor del Altísimo. A pesar de que la humanidad lo había rechazado, torturado, escupido y cerrado su corazón, el Señor dice: ‘Perdonalos’. Que corazón más noble tiene el Maestro. Pero también es de reflexionar que si el Hijo de Dios fue capaz de perdonar a sus infractores, ¿por qué nosotros no tenemos el valor de hacerlo con nuestro prójimo? ¿Por qué no perdonar a aquel que nos hirió con sus palabras?

A veces hacemos cosas que creemos que están bien. Eso creían los que maltrataban a Jesús, ellos pensaban que estaban agradando a Dios por sus leyes y costumbres, pero realmente estaban bien lejos de la voluntad del Todopoderoso. Quizás estas haciendo cosas que crees que es la perfecta voluntad de Dios, pero, reflexiona, medita y piensa que no todo lo que cerremos que está bien así es.

La segunda palabra: “En verdad te digo que hoy, estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23:43). Es la respuesta de Cristo a la súplica del ladrón arrepentido. Jesús le promete la bienaventuranza eterna. Hermoso proceder del Divino Maestro. No importa lo que nosotros hayamos hecho, Dios nos perdona si venimos con un corazón humillado a él. Solo dejemos que su misericordia nos arrope.

La tercera palabra: “Mujer, ahí tienes a tu hijo», y al discípulo: “ahí a tu madre” (Juan 19:26). El Señor sabía lo que decía, además comprendía el dolor de María, quien sabía que Jesús era el Hijo de Dios. No era que Juan fuese el hijo de María sino que Jesús estaba confiando a la mujer que durante su travesía en la tierra había sido su madre. En otras palabras le estaba encomendando a Juan que cuidara de María.

Hacia las tres de la tarde, estando Jesús en la cruz exclamó en alta voz la cuarta palabra: “Elí, Elí, lama sabactani”, que significa: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”(Mateo 27:46). Es una oración tomada del salmo 22, lo cual explica la confusión de los presentes que creyeron ver en esta súplica una llamada de auxilio a Elías. Esto es un acto de profunda soledad y alejamiento de su Padre. El mismo Dios había dado la espalda a su querido Hijo por que se había echada a cuestas el pecado de toda la humanidad. Esto nos demuestra que cuando el hombre esta contaminado con sus pecados y se aleja de Dios, de igual manera él se aleja de nosotros. “Si nos acercamos a Dios, él se acercará a nosotros”.

La quinta palabra: “Tengo sed” (Juan 19,28). Es la expresión de un ansia de Cristo en la cruz. Se trata, en primer término, de la sed fisiológica, uno de los mayores tormentos de los crucificados. La palabra está tomada de los salmos 68:22 y 21:16. Se interpreta en sentido alegórico: la sed espiritual de Cristo de consumar la redención para la salvación de todos. Evento similar a la historia que nos muestra el cuarto evangelio, y nos evoca la sed espiritual que Cristo experimentó junto al pozo de la Samaritana (Juan 4:7). También nos abre la puerta del entendimiento para saber que si tenemos sed de Dios, el no dará de beber de esa agua que brota para vida eterna.

La sexta palabra: “Consumado es” (Juan 19:30). Se puede interpretar como la proclamación en boca de Cristo del cumplimiento perfecto de la Sagrada Escritura en su persona. Esta palabra pone de manifiesto que Jesús era consciente de que había cumplido hasta el último detalle su misión redentora. Es el broche de oro que corona el programa de su vida: cumplir la Escritura haciendo siempre la voluntad del Padre (Mateo 5:17; 7: 24; Lucas 22:42).

La última palabra de Jesús en la cruz fue: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” (Lucas 23,46). Esta palabra expresa el sacrificio de la propia vida, que Jesús pone a disposición del Padre. Recuerda el Salmo 30:6 en que el justo atormentado confía su vida al Dios bondadoso y fiel. En Cristo toda se había cumplido, sólo quedaba morir, lo que acepta con agrado y libremente (Juan 10:18). El Señor hizo todo lo que se había dicho de él, tenía que cumplir con el mandato Divino, es por eso que cada paso que daba lo hacía siguiendo los parámetros de su Padre. Amado peregrino lo importante es que eches mano del mapa celestial para poder vivir de acuerdo a la voluntad de Dios. La Biblia es la brújula que te llevará al cielo.